Historia

Historia

Con más de 130 años de tradición, el antiguo Pastizio Selmi se ha ampliado en la fabricación de productos a lo largo de su historia.

Al invertir año tras año en tecnología de punta e innovación hasta convertirse en una industria alimenticia, Selmi busca producir alimentos con la máxima calidad del mercado. Conozca todas las instalaciones fabriles y el procesamiento del trigo hasta la llegada a su plato, combinando el mejor sabor con la tradición en llevar un producto elaborado con el máximo de primor a todas las familias. La línea de productos Selmi cuenta con galletas de todo tipo, variadas masas, pasteles listos y mezclas para pastel, lámen, harinas, aceite y queso rallado.

1887

La primera fábrica.

El 16 de agosto de 1887, con apenas 25 años, Adolpho Selmi, inmigrante italiano, desembarcó en el Puerto de Santos (SP) y, con el sueño de difundir la tradición gastronómica de su país, fundó una pequeña fábrica de macarrones en Campinas, ciudad que eligió. Así fue creada la Fábrica de Masas Adolpho Selmi, con producción diaria que cabía en una cesta, comercializada por las calles de la ciudad, teniendo como principales clientes sus paisanos, que se deleitar con las masas frescas que recordaban aromas y sabores de la tierra madre.

Macarrones Galo.

A finales del siglo XIX, Adolpho Selmi contrajo sociedad con su compatriota Hugo Gallo, nombre que dio origen a la marca de macarrones. Al principio, la preparación de las masas se hacía en la prensa manual. Después de esa etapa, las masas pasaron a ser producidas por maromas y también por tracción animal. Años después, la producción era hecha por medio de una gran caldera que alimentaba un locomóvil (máquina a vapor usada para mover cargas pesadas).

Y, por fin, la electricidad impulsó la producción, que ganó fuerza con el uso de masillas eléctricas importadas de Italia.

1911

Con la llegada de las instalaciones de la red eléctrica en Campinas, fue posible el desarrollo de las industrias de la región, y con Selmi no fue diferente. La producción fue ampliada con la importación italiana de masillas eléctricas.

1921

De Itália a Brasil. 

Con residencia definitiva en Brasil, en 1921 Adolpho Selmi cerró sus negocios en Italia y reasumió definitivamente la dirección de la fábrica, junto a sus hijos mayores y de su primogénito, Comendador Aladino, que condujo el Pasatito en los períodos de ausencia del padre. En esa época, el macarrón Gallo ya era presencia casi obligatoria en las mesas de los inmigrantes italianos que seguían llegando al país.

El escenario favoreció el crecimiento de la empresa y Aladino Selmi, con una visión de mercado aún más prometedora, se profesionalizó en contabilidad.

1931

El Macarrón de Sémola.

En 1931, la fábrica cambió de dirección a la calle Francisco Teodoro. Tres años después (1934), el primer macarrón de sémola fue lanzado por Selmi. Los años pasaron, Aladino continuó al frente de la empresa y más tarde contó con la colaboración de sus hijos Renato, Luciana y Regina para la administración de la empresa.

1934

La fábrica cambia de dirección y cuenta con la colaboración de los hijos de Aladino. Además, se puso en marcha un nuevo producto: la pasta de sémola.

1939

Inicio de la era Aladino.

En 1939, para mejorar la producción, nuevas máquinas fueron importadas de Italia, haciendo que el consumo extrapola la región de Campinas, consolidando la empresa en el mercado regional. En este escenario, Aladino Selmi se fortaleció económicamente, compró la parte del padre y de los hermanos y se convirtió en propietario de la empresa en sociedad con su hijo Renato Selmi, que a los 18 años ya conocía todo el proceso de fabricación, gracias al antiguo cargo de auxiliar de producción.

1956

Con la nueva razón social Pastifício Selmi S / A, los empresarios inician la construcción de un nuevo edificio, diseñado para albergar la producción, la administración y un molino.

1962

Pastifício Selmi S/A.

Con espíritu visionario, Aladino Selmi fundó el Banco Ciudad de Campinas y, por medio de la venta de acciones, compró un molino para beneficiar a los granos de trigo. La nueva inversión posibilitó la expansión de la empresa, mayor calidad y agilidad a la producción y, en 1956, con espacio limitado, la nueva sede de la fábrica comenzó a ser construida en la avenida Mirandópolis, en Campinas, mismo año en que se constituyó la nueva razón social : Pastificio Selmi S / A, que prevalece hasta los días de hoy. En 1962, la empresa pasó a funcionar en la nueva dirección y la adquisición del molino posibilitó la producción de toda la harina necesaria para la producción de masas.

Nueva unidad fabril: Londrina.

En la década de 1960, una nueva unidad fabril fue inaugurada en Londrina / PR, con ubicación estratégica para atender a la demanda y facilitar la distribución en la región Sur.

La unidad fue dirigida exclusivamente a la fabricación de masas como espagueti, nido, penne y otros cortes.

1970

Renata, la más querida de Brasil.

En 1970 fue lanzada la harina de trigo Renata, “la más querida de Brasil”, nombre elegido por Renato Selmi para homenajear a su hija. Años antes, Ulysses Guimarães (entonces Ministro de Industria y Comercio) declaró que el Pasatito Selmi estaba entre las empresas de primera línea del país.

Los reconocimientos continuaron y, en la ciudad de Pistoia, en la Toscana, el Pastifício Selmi recibió medalla de oro y diploma de honor al mérito en una exposición internacional.

1980

Una nueva dirección.

En 1980, con la dirección de la empresa asumida por Renato Selmi y sus hijos, experiencia, competencia y emprendimiento se convirtieron en las marcas de la nueva gestión. En esta época, además de Campinas y Londrina, los equipos actuaban también en los mercados de São Paulo, Belo Horizonte, Río de Janeiro e interior de São Paulo.
Nueve años después, el Pastifício Selmi recibió otro reconocimiento internacional por la excelencia de sus productos: trofeo en el XXII Premio Internacional de Alimentos y Bebidas, en Düsseldorf, Alemania.

1990

El primer macarrón de grano duro fabricado en el país.

En la década de 1990, la importación de masa de grano duro comenzó a ganarse el aliento día tras día y, para competir con marcas extranjeras, el Grupo Selmi hizo grandes inversiones en las fábricas de Campinas y Londrina. Se han lanzado Renata Tricolori, para los consumidores de productos naturales, y Renata Superiore, el primer macarrón de grano duro fabricado en Brasil.

A finales del siglo, el Grupo ostentó el primer lugar en ventas de masas en Brasil y, en 2000, inauguró el complejo fabril de Sumaré, que nueve años después abrigó la nueva fábrica de galletas. Fue en esta unidad que se inició la fabricación del pastel listo Renata y de la galleta Renata en porción individual.

2000

Pasando a funcionar íntegramente en nueva dirección, la moderna línea de producción de espagueti se instala con la capacidad de fabricar 4,5 toneladas por hora. Surge, también, el nuevo Pastel Renata, para ampliar la gama de productos Selmi.

2005

Nueva dirección y nuevos logros.

En 2005, tras el fallecimiento de Renato Selmi, el empresario Belarmino da Ascenção Marta Júnior se unió a Ricardo Selmi. La nueva directiva tuvo como misión emigrar a la empresa de pastizales para la producción de alimentos, lanzando nuevas categorías como galletas, pasteles, pastelitos y otros productos.

2007

La Harina de Trigo Renata es elegida la mejor del mercado por la Asociación Brasilera de Defensa del Consumidor (PROTESTTE).

2009

Se lanza el complejo de fabricación de galletas en el complejo fabril de Sumaré, acompañando las innovaciones del sector. El sucesor de Renato Selmi, el hijo Ricardo asume la presidencia del Grupo.

2014

En 2014 se inauguró la unidad de Rolandía, dirigida exclusivamente a la producción de masas.

2018

130 años de succeso

Con todas estas conquistas, siempre lanzando nuevos productos y aumentando el abanico de ofertas al consumidor de acuerdo con la evolución del mercado, Selmi llega a 130 años. Con el vigor y la sabiduría de quien conoce -y mucho- el arte de transformar el trigo en productos que gustan paladares de los más simples a los más sofisticados, vive en constante evolución, dialogando con sus consumidores y mostrando que es un grupo tradicional, pero dinámico , que evoluciona y acompaña nuevas tendencias, siendo así gran referencia en el sector alimenticio.